Un trago para la eternidad
Santa Catarina Minas, Ocotlán, quizá la cuna del mezcal, está ubicado a 40 kilómetros de la ciudad de Oaxaca. Hay que ir. Ahí se encuentran magueyes de todo tipo: arroqueño, barril, largo, tripón y tobalá, más 35 variedades. Casi nadie sabe eso, como tampoco el hecho de que el mezcal minero se llama así precisamente porque es de ahí, de Minas. También el de pechuga: le dicen el whisky de los mezcales. Cuando uno va allá, se queda para siempre. Tal vez porque el mezcal es un trago para le eternidad.
