Santa Catarina Minas, Ocotlán, quizá la cuna del mezcal, está ubicado a 40 kilómetros de la ciudad de Oaxaca. Hay que ir. Ahí se encuentran magueyes de todo tipo: arroqueño, barril, largo, tripón y tobalá, más 35 variedades. Casi nadie sabe eso, como tampoco el hecho de que el mezcal minero se llama así precisamente porque es de ahí, de Minas. También el de pechuga: le dicen el whisky de los mezcales. Cuando uno va allá, se queda para siempre. Tal vez porque el mezcal es un trago para le eternidad.
Logia de mezcólatras: grupo organizado que se dedica al mezcal tradicional. No, no se piense que es cualquier cosa: ellos están rescatando toda una cultura oaxaqueña y de prácticamente todo el país desde la Ciudad de México, porque si algo se quiere evitar, es que se vaya a perder una tradición tan histórica como la del mezcal.
Hugo Avendaño, chef ejecutivo del restaurante bar María Bonita del hotel Camino Real Polanco, sabe trabajar la cocina internacional, pero para él la mexicana siempre será la mejor, y más la de su tierra: Oaxaca. Porque en la actualidad se podrá hacer fusión gastronómica o propuestas contemporáneas, pero no hay otra como aquélla: la mexicana y casera.
Tangente, toca tu vida, es una mirada sobre lo cercano, lo inmediato y lo que se descubre ante la percepción e imaginación. Fiel al asombro, a la palabra y al conocimiento, privilegia la transformación y la continuidad de un mundo vital en el que se permite toda espontaneidad para construir espacios sorprendentes e interesantes que no por ser ideales dejan de ser ciertos, renunciando a lo predecible.